Esta frase es textual, tomada de alguien a quien adoro. De alguien a quien quisiera ver feliz, saber que quiere y que la quieren. De alguien muy, pero muy valioso que muchas veces vive a la defensiva y otras tantas anda por la vida con ganas de repartir patadas. Quizás por eso, porque siente que hace mucho que nadie se enamora de ella.
De ese pensamiento surge una disquisición, que como de costumbre, me lleva a la autocompasión.
Me lleva a la sensación angustiante de haber percibido que nunca, nunca, sentí que alguien estuviera enamorado de mi.
Enamorado con todas las letras, enamorado para decirlo, para demostrarlo. Tan enamorado como para sentir, por un momento, que yo soy lo más importante en su vida.
Quizás por eso siempre me sentí tan sola...sola... soledad.
yo no te pido que me firmes diez papeles grises para amar